Piccolo Levriero Italiano

El tamaño es su principal inconveniente, son perros en algunas razas, de altura y peso considerable lo que le hace de casi imposible aceptación como perro de compañía en el medio urbano, incluso, en el caso de razas como el whippet, de tamaño mediano, o el lebrel de afganistán, con un pelo que requiere un esmerado cuidado.

Otro inconveniente de relevancia es la necesidad de ejercicio físico de que hacen gala. Su condición de velocistas incansables, de perros de gran movilidad y con un nervio que les convierte en muy activos, motiva a sus propietarios a llevarles a diario a zonas donde puedan expandirse adecuadamente.

La solución ideal para estos incondicionales del lebrel radica en una raza, galgo, por supuesto, aglutinadora de caracteres que resultan ideales para una fácil convivencia como perros de compañía.

Su tarjeta de presentación da buena cuenta de un modelo morfológico elegante y de pequeño tamaño, porte distinguido y original, versátil en su comportamiento general, delicado en su andadura y con sutiles rasgos de original inteligencia: se trata del piccolo levriero italiano.

DEPORTISTA, APASIONADO DE LA VELOCIDAD

Las modificaciones que sufrió el patrón racial a finales de los años sesenta abrió de nuevo el camino a este perro para que fijara los rasgos propios de un lebrel, pequeño si, pero apto para la carrera y la velocidad.

Recuperada la forma física necesaria y salvado el instinto de caza que nunca perdió, en Europa es utilizado en concursos de carreras en distancias cortas, entre 200 y 350 metros.

Su velocidad resulta asombrosa en razón a su pequeñez, Verle correr en los coursing franceses tras el señuelo de la liebre mecánica realmente impresiona. No se le ve prácticamente poner los pies en el suelo, parecen pájaros en un rápido vuelo tras el señuelo

¿Se entiende ahora la evocación del romántico Lamartine, llamándolos pájaros de cuatro patas.

BREVE DESCRIPCIÓN MORFOLÓGICA

Deben tener la apariencia de un lebrel en miniatura, ese ha sido y aún sigue siendo el objetivo de sus criadores, pero sin perder para nada sus cualidades de galgo.

Con una altura máxima de 38 cms. y un peso máximo de 5 kilos, se convierte en un cómodo perro para situar en el regazo.

Establecido en un cuadrado, su osamenta es bastante ligera, bastante fina. Musculatura seca, bien marcada denotando sobre todo en la de las extremidades traseras su condición de deportista.

De cráneo de buen tamaño en relación al cuerpo, con una cierta redondez, con hocico acortándose y fino, algo alargado en relación al conjunto de la cabeza. Sus ojos deben ser grandes y expresivos.

De pelo fino y corto. El color normalmente es uniforme, en tres tonalidades, negro, gris y beige. Se permiten manchas blancas en pecho y pies blancas.

PEQUEÑOS CONSEJOS EN LA CRÍA

No se debe olvidar la dificultad que entraña establecer un programa de cría con esta raza. Su condición de miniatura va a hacer que gran parte de sus rasgos principales tengan tendencia a exagerarse o a perderse.

Lo primero sería olvidar la concepción de extremadamente frágil que presenta el piccolo levriero, es un error que puede hacernos criar animales hipersensibles al ejercicio, al frío, a la soledad, etc.

Se debe abogar por el mantenimiento a toda costa de la cría en los parámetros de talla establecidos, entre 32 y 38 cms.

La forma del cráneo es otra de las grandes batallas a ganar, erradicando lo que se presenten en extremo redondos.

Dentaduras completas y bien dispuestas, la presencia de testículos, la persecución del color uniforme. Dos aspectos son fundamentales: erradicación de la cabeza de manzana y los ojos saltones.

CARÁCTER

Es un lebrel bastante sociable, quizá con desconocidos algo desconfiado, pero pronto se aviene a establecer rasgos de unión.

Con los niños es muy juguetón, pero estos deben ser conscientes de la fragilidad que puede tener este perro en comparación con otros en juegos de fuerza.

Es un animal bastante inteligente, afectuoso, tranquilo y siempre deseando encontrarse en compañía de su dueño.

CUIDADOS BÁSICOS

Se debe considerar un perro de las características y atenciones que precisa un ejemplar de cualquier otra raza.

Quizá la salud bucal habría que extremarla.

Una buena dieta, variada, no abundante y proporcionada, le hará llegar a longevo, pues alcanzan fácilmente la edad de quince años, manteniéndose en perfectas condiciones físicas.

El ejercicio se hace indispensable para someterlos a una correcta fase de mantenimiento físico.

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