Magyar Agar

El Magyar Agar es un desconocido del grupo de los Galgos. Sin embargo, su resistencia física y sobre todo su carácter de buen chico lo convierten en un compañero ideal.

Pero debemos permitirle que estire las patas lo suficiente. La sangre de Galgo obliga.

El Galgo Húngaro, como también se le conoce, es un perro acostumbrado a vivir en jaurías compuestas por machos, hembras, jóvenes y viejos, lo que facilita su socialización.

Es un animal pues, de un excelente carácter, tanto con los humanos como con otros perros. Adora a los niños y es muy gentil.

También podemos decir que es un poco pegajoso.

GUARDIÁN DE GANSOS SIN IGUAL

En Hungría, su país de origen, el Magyar Agar es utilizado para guardar gansos. Estos animales viven en libertad en el campo y el Magyar tiene como misión protegerlos de los depredadores de todo tipo, como el zorro, por ejemplo.

Es pues, un excelente guardián. También sirve para la caza: entonces, en las batidas, los húngaros iban a caballo, sin armas, seguidos por sus jaurías de perros que debían atrapar y traer su presa.

Casi tan veloz como algunos galgos, el Magyar es muy rápido y la liebre suele tener pocas posibilidades de escapar.

Este perro también tiene la reputación de ser infatigable y muy tenaz. Muy activo, debe desfogarse cada día.

No es un perro para un piso, es absolutamente necesario que corra, si no se vuelve insoportable, una auténtica bola de nervios.

Es el perro ideal para todo aquel que sea muy deportista y que quiera practicar el jogging en compañía de su animal.

El Magyar Agar no tiene nada de perro loco. Si tiene su ración de ejercicio físico, sabe estar tranquilo. Por otro lado, acostumbrado a la vida al aire libre, el Magyar Agar es un perro rústico. Sus cuidados se reducen al mínimo y es poco delicado.

EL PERRO DE LOS MAGIARES

Este Galgo lleva sangre asiática en sus venas. Sus ancestros acompañaban, se cree que en el siglo IV, al pueblo Magiar cuando iba a cazar.

De ahí viene su nombre, Agar significa galgo.

El Magyar Agar ha seguido a sus dueños de peregrinación en peregrinación, desde el mar Caspio hasta el territorio de la actual Hungría, durante el siglo XVI.

Fue a lo largo de estas migraciones cuando parece ser que se cruzó con el Sloughi, el galgo oriental. Este aporte aún fue más intensificado con la invasión de Hungría por los otomano.

Se cree que en el siglo XIX el Magyar Agar fue cruzado varias veces con otros galgos, el Greyhound, importados para las carreras de perros que dieron comienzo en Hungría. Posee, por otro lado, un cuerpo muy parecido l Greyhound, pero más pequeño y musculado.

El Magyar Agar posee el físico de los lebreles, pero su cabeza es más fuerte, triangular y la mandíbula superior es más larga que la inferior. La trufa no debe ser muy fina.

Sus orejas tienen forma de V y llevadas colgantes “a lo Greyhound”. Las orejas derechas deben evitarse.

El Magyar Agar es esbelto y poderoso. Sus piernas son largas y delgadas y es un poco menos rápido que el Greyhound.

Todos los colores del pelaje que sean lisos, jaspeados o manchados se admiten en el Galgo Húngaro.

Sus ojos son generalmente marrones y su mirada es vivaz e inteligente. Es un galgo cuyos talentos físicos y carácter están por descubrir por el gran público.

REFERENCIA

  • Grupo: 10
  • Altura a la cruz: 68-70 cms
  • Peso: de 28 a 30 kilos para la hembra, 38 a 40 para el macho.
  • Características: se admiten todos los colores de pelo.
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