Resulta que tu dulce cachorrito, que ya no es tan cachorrito o incluso es un abuelete, de pronto tiene un mal día y te da un mordisco. Anda, que mal rollo, pero ahora habrá que analizar que ha pasado. Igual tu perro estaba dormido, o mirando las musarañas y lo has asustado, le has pillado por sorpresa y no le ha hecho ninguna gracia, y su expresión para todo eso es… exacto, mordisco.
O le duele algo y lo has tocado sin querer o para curarlo, y eso no se lo puedes explicar para que no se lo tome mal y, claro, no le ha gustado.
O le has estado curando algo que le dolía y, aunque ya no le duele, se acuerda de que cada vez que lo tocas le haces daño (aunque sea por su bien).
O lo has lavado, le estás secando el pelo por ejemplo y sin darte cuenta lo quemas (un poco).
O le dan como ataques, está tan tranquilo y de pronto y sin venir a cuento, te da un mordisco (pero fuerte, además) y luego te mira con cara de tonto como sin saber que ha pasado.

O se cree el dueño de la casa, el dueño del sofá y además, la pareja de hecho de tu novia, y entonces hay que explicarle quién paga el pienso y la hipoteca.
Cada uno de estos casos requiere un tratamiento distinto, si sólo lo has asustado, y si ha perdido oído por la edad eso es bastante sencillo, bastará con no acercarte silenciosamente o no agarrarlo por sorpresa.
El tema del dolor es cuestión de tiempo,
paciencia y volver a acostumbrarlo a que no siempre que lo toques le va a doler.
Si ha sido por descuido o por accidente, tampoco él va a tomar por costumbre masticarte la mano.
Y si el problema es de ataques nerviosos o de agresividad por jerarquía, posiblemente necesites ayuda profesional, en cualquier caso no te tomes la justicia por tu mano y no le pegues ni le grites porque aunque parezca mentira eso hace que, por miedo, consigas algún mordisco extra o que pierdas su confianza y deje de obedecer con alegría. Y, por favor, no intentes poner a tu perro boca arriba aunque lo diga César, porque puedes perder ambas manos y algún apéndice extra; eso no suele ser necesario y en cualquier caso mejor dejar que las cosas delicadas las haga alguien con experiencia.
Belén Maldonado.- Adiestrador profesional y técnico en modificación de conducta.-



Mi perro adoptado hace casi 2 meses es cada vez más agresivo.
Todo empezó un día que me acerqué cuando comía y gruñió y le dije que no pero como pasa del tema. A partir de ahí cada vez que pasa algo que no le gusta gruñe, y si te acercas a él para decirle que no se pone cada vez más agresivo, pero no pasaba nada hasta hoy que se ha puesto muy agresivo al reñirle porque se había meado otra vez y ha marcado en la mano a mi pareja.
Y ha seguido gruñiendo cada vez por cosas más tontas como que se aparatara para dejarnos pasar.
No ha cambiado nada que nosotros sepamos, pasamos los primeros por las puertas, le ponemos y quitamos el bol de comida y no gruñe, no dejamos que entre al dormitorio y no lo hace. No entiendo como hoy lleva todo el día agresivo.
El perro es cruce de samoyedo con alaskan malamute de 4 años, macho no castrado.
Yo no tengo experiencia en perros y esta agresividad me está consumiendo.
Gracias,
Bara
Saludos