¿Qué pasa si tu perro no puede vivir sin ti, literalmente?, si te persigue hasta el baño, no te pierde de vista ni un segundo, vive pegado a tus zapatos, llora en cuanto no te ve. Pues que se convierte en un incordio y que tendrás aseguradas un montón de denuncias por parte de los vecinos porque no parará de llorar, ladrar y destrozar en cuanto se quede solo.
Una vez que el problema está consolidado es muy complicado resolverlo y es necesario un profesional y mucho tiempo, así que es preferible evitar que se produzca o que vaya a más.
Tu perro te quiere y eso es normal y está muy bien, pero si empieza a mostrar excesivo apego hay que convencerlo de que no se acaba el mundo por quedarse solo, aunque el problema suele ser que en realidad nos gusta que nos extrañe tanto y que nos digan que llora en cuanto no nos ve, sin embargo es un gran trauma para él y se siente abandonado aunque queden más miembros de la familia en casa.
Hay que cerrarle puertas para que no nos pueda seguir a todas partes, no estar continuamente pendiente de cada movimiento suyo, no acariciarlo ni consolarlo en cuanto llora porque no está sobre nuestras rodillas, darle entretenimiento, los juguetes rellenos de comida lo pueden tener entretenido para que no esté continuamente mirándote o encima de ti.

Cuando se vaya a quedar solo es mejor que esté cansado, que haya salido a la calle y haya aliviado sus necesidades y a ser posible que haya comido para que se adormile. Se le deben dejar juguetes que le sirvan de entretenimiento y nosotros habitualmente debemos hacer salidas de distinta duración y a distinto horario, incluso vestidos o en pijama para que la preparación de la salida no le anticipe la angustia de la separación.
El apego excesivo se da en animales inseguros, cachorros a los que hemos criado con nuestra presencia continua o incluso también en perros que han sido abandonados y son adoptados de centros de acogida. Es importante que noten el cariño de toda la familia o incluso de gente desconocida para ellos de forma que se sientan seguros incluso sin nuestra presencia.



Tengo una perra Akita de 13 meses y aunque su adiestramiento es bueno hay algo que no conseguimos que supere. El tema del apego. Cuando salimos siempre la cansamos antes, la damos un juguete con comida para que se entretenga, no la miramos cuando nos vamos, no la miramos cuando volvemos (con el esfuerzo que supone porque se pone muy cariñosa y contenta)… creíamos que lo hacíamos bien, hasta que un vecino nos comentó que aúlla y llora cuando no estamos. Osea que, cuando termina sus chuches, y deja de jugar con su juguete o pelota, le da por llorar. En su web he deducido que encerrarla en un sitio pequeño puede dar lugar a que lo entienda como un castigo. Mi marido dice que la encerremos en la cocina pero yo creo que aullaría todavía más y arañaría la puerta. No sabemos qué hacer ¿Nos puede ayudar?. Muchas gracias.
El tema del apego es complicado de corregir, seguramente necesitareis ayuda profesional, pero antes un par de cosas, ¿la perra os sigue por toda la casa, entra con vosotros a todas partes?, podéis entrenar mejor el control de la ansiedad si tiene que estar tranquila y sola aunque estéis en casa, dejadla fuera de las habitaciones en las que entréis, si va a ir detrás vuestra al dormitorio o al cuarto de baño cerradle la puerta y no la consintáis mientras no se calme, haced salidas breves o simuladas, haced todos los preparativos para iros, salvo darle los juguetes y cuando crea que se va a quedar sola volvéis a entrar y la dejáis descolocada. Si os sentáis a ver la tele, por ejemplo, ¿se pega a vosotros?, atadla en la misma habitación para que pueda veros pero no estar pegada y no la soltéis o premiéis hasta que esté calmada y relajada. Hay tratamientos farmacológicos pero deben estar dirigidos por profesionales porque pueden ser contraproducentes, es lento pero puede ser interesante hacer entradas y salidas intempestivas sin dirigirle la palabra a la perra, salir sin que lo espere, o sea con la ropa de estar en casa, esperar en otro descansillo un par de minutos y volver.
Las salidas deben ser progresivamente más largas y la perra debe irse tranquilizando incluso sin chuches, probad a que sea complicado sacar la comida del Kong, por ejemplo congelándolo, para que tarde más.
Suerte
La coprofagia no es un problema en sí, porque eliminar las heces por cualquier medio es una forma de supervivencia para muchas especies en la naturaleza, si el veterinario ha descartado problemas nutricionales por medio de análisis de sangre, lo que nos queda es un problema de ansiedad, yo probaría a enriquecer el medio de los perros, los pequineses se utilizaban para vigilar templos, son animales inquietos, puede ser mejor, en lugar de darles su ración de comida en una o dos tomas, rellenar con ellas juguetes (tipo Kong) y que entretengan el día en sacar la comida de dentro, más salidas y ejercicio, trabajo de obediencia y de olfato, probad a esconder sus juguetes o comida y pedirles que busquen. Y paciencia, no es un problema sanitario si los perros están sanos y desparasitados, es más bien un problema higiénico y la solución no es el castigo porque serán más rápidos a la hora de ingerir las heces.
Un saludo